jueves, 23 de diciembre de 2010
Poinsettia
"Poinsettia" Sevilla, 2009.
De la Serie "La Presencia de su Ausencia"
Gelatina de Plata.
© María José García Sivianes.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Corredera
"Corredera" Córdoba 2010.
Gelatina de Plata.
© María José García Sivianes.
Noche de Blues, Noche de Jazz, Noche de Soul, Noche de Almas que hacia corredera van.
martes, 14 de diciembre de 2010
viernes, 10 de diciembre de 2010
Mar de Invierno
"Mar de Invierno", Fuentebravía 2009.
De la Serie "La Presencia de su Ausencia"
Gelatina de Plata.
© María José García Sivianes.
Agua en el cielo, agua en el mar, agua de invierno, espuma y sal...
Tú no estás. Ya no estás.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Vía grande
Vía Grande, Madrid 2010
Gelatina de Plata.
© María José García Sivianes.
"No hay más que salir a la Gran Vía madrileña para darte cuenta de que si el fin del mundo no se produce hoy ocurrirá mañana. Yo admiro sus fecundidades, habiendose debido los surcos al afán de los Ángeles, sustitutos del venturoso labrador Isidro, a cuya hijada rinde nuestro español Monarca su cetro, sino que no rindiese la tierra, en vez de [.], estrellas, pues a celestiales surcos natural era la cosecha de Astros, y el agosto de Luceros. Finalmente los Cortesanos del Cielo se preciaron en nuestra Corte de labradores calificando de cielo el terruño de Madrid, y en la verdad después de Madrid, el cielo".
Alfonso Núñez de Castro. Cronista real, s.XVII
martes, 30 de noviembre de 2010
Cruce de Almas
Cruce de Almas, Madrid 2010.
Gelatina de Plata.
© María José García Sivianes.
" Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad."
Jorge Luis Borges
lunes, 29 de noviembre de 2010
Días de lluvia
Días de LLuvia, Sevilla 2010.
Gelatina de Plata.
De la Serie " La Presencia de su Ausencia"
© María José García Sivianes.
Lágrimas de lluvia brotaron sin ti, lágrimas de soledad, que hoy me recuerdan que...
En los días lluviosos,
apoyaba la cabeza al cristal de la ventana,
mientras el agua golpeaba sin piedad en las heridas.
Y con la mirada algo perdida,
permanecía inerte, soñando horas y horas,
junto a los vacíos ventanales de su vida.
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